Una tragedia enluta a todo Tigre, luego de la muerte de un niño de solo 4 años que murió aplastado por un container de basura. El hecho ocurrió este lunes por la tarde en el barrio Sagrada Familia, ubicado en la localidad de los Troncos del Talar.
Si bien se desconoce la mecánica del hecho, al parecer el niño habría estado jugando junto al volquete que utiliza la empresa de recolección del distrito, Transportes Olivos. Se especula que el contenedor, que es vaciado diariamente, habría quedado mal apoyado sobre tacos de madera y por algún motivo se desplazó aplastando al pequeño.
Fuentes policiales informaron que el pequeño fue trasladado al Hospital de Tigre con “traumatismo severo de abdomen” y en paro cardiorrespiratorio, por lo cual arribó al nosocomio sin vida.
Desde el municipio ratificaron que el volquete que ocasionó la tragedia es parte del sistema de recolección de residuos que realiza la empresa Transportes Olivos, y que mientras se aguardan las pericias por parte de la justicia, personal del área de Acción Social se encuentra acompañando a la familia.
En el lugar se encontraron dos tacos de madera que probaría que el mismo no era seguro y representaba un peligro para la población.
Por esta razón, familiares y allegados a la joven víctima realizaron un corte en la rotonda de Liniers y 197, pidiendo justicia y reclamando contra la empresa prestadora del servicio.
Según las primeras pericias, el volquete habría quedado mal apoyado sobre unos tacos de madera y el niño, que jugaba en el lugar, se habría colgado. No es la primera vez que los vecinos habían reclamado por las malas condiciones de los containers en la zona: muchos de ellos no tenían ruedas y estaban apoyados sobre escombros.
Al mismo tiempo, aseguran que en el barrio también hay peligro con el tendido eléctrico, ya que por las malas conexiones muchos de ellos se han prendido fuego.