
Lo denunciaron la víctima y sus hijos, y la mujer ratificó hoy la acusación; el imputado fue arrestado tras una persecución policial; se había llevado de la casa 137.000 dólares y 580.000 pesos
Un comerciante y vecino de Nordelta fue detenido tras haber sido denunciado por haber golpeado a su esposa tras una discusión en la casa familiar ubicada en el barrio Los Castores, y cuando huía con una fuerte suma de dinero en un Porsche.
El sospechoso, identificado como Diego Iván Tibessio, de 49 años, fue detenido por efectivos de la policía bonaerense que cumplían tareas adicionales en un móvil del Centro Operaciones Tigre (COT).
En el caso tomó intervención la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) de Violencia de Género de Tigre, a cargo de los fiscales Mariela Miozzo y Diego Callegari. Los funcionarios judiciales tienen la colaboración de personal de la Estación de Policía de Tigre, conducida por el comisario mayor Lucas Borge.
El imputado, según fuentes policiales, estuvo involucrado en una causa en la que se desbarató una banda de “roba ruedas”. Se trata del dueño de una gomería de Martínez que, según la investigación judicial, compraba neumáticos robados y fue investigado por el delito de encubrimiento.
La causa de violencia de género comenzó anteanoche después de una llamada al 911 que hizo la víctima, M. V., de 51 años. Todo habría comenzado por una discusión que se inició en el comedor diario de la casa familiar.
“En plena discusión, el imputado comenzó a pegarle a su esposa en el rostro y en la cabeza. La víctima se cayó en el piso, momento en que el agresor le pegó patadas”, explicaron fuentes del caso.
La víctima comenzó a gritar. En ese momento bajó de su habitación la hija del matrimonio y le rogó a su padre que dejara de golpear a su madre. Ambas mujeres subieron a la planta alta decididas a llamar al número de emergencias 911, pero eso fue impedido por el agresor.
“El sospechoso quiso impedir que su hija llamara al 911. En ese momento llegó el hijo del matrimonio y escuchó los gritos. Después de romper un vidrio, logró entrar en una habitación donde estaban sus padres y su hermana. Fue él quien echó a su padre de la casa familiar”.
El agresor, antes de irse, habría tomado los ahorros matrimoniales. Después se subió a su vehículo, un Porsche gris, y se fue de Nordelta. En ese momento, la víctima hizo la denuncia al 911.
“El sospechoso fue interceptado cuando circulaba por la ruta 202 y Elcano, en la zona de Bancalari. En su poder se secuestraron 137.000 dólares, 580.000 pesos y varias joyas”, explicaron fuentes policiales que destacaron la rápida respuesta del Ministerio Púbico Fiscal para intervenir en los hechos.
Indagatoria y pedido de detención
Tibessio se negó a declarar durante su indagatoria. Después de la audiencia, el fiscal Callegari solicitó que la aprehensión del sospechoso se convierta en detención. El juez de Garantías Diego Martínez hizo lugar al pedido.
“Los violentos tienen que estar presos”, sostuvieron fuentes judiciales.
Hoy a la mañana se presentó en la fiscalía la víctima y ratificó la denuncia que había hecho ante funcionarios policiales.
“Cuando estaba en el suelo me empezó a pegar como un animal. ‘¡Por favor, no me pegues más!’, le rogaba”, dijo la víctima, según pudo reconstruir LA NACION de fuentes de la investigación.
Según informaron los voceros consultados, esta es la primera denuncia que hizo la víctima por un delito relacionado con violencia de género.
La declaración de la víctima
En su declaración, según publicó originalmente la agencia Télam, la víctima, de 51 años, que integró como administradora suplente la empresa de Tibessio, contó que todo comenzó el martes en la planta baja de la casa cerca de las 23 horas con una discusión que se inició porque Tibessio le pidió el número de teléfono de un inquilino. Ella no lo tenía. Así, comenzó una discusión en el comedor diario. “Diego se enfureció”, aseguró y comenzó a golpearla “en el rostro y en la cabeza”, causándole un hematoma en el pómulo derecho.
Así, la derribó al piso, donde comenzó a patearla “como un animal” en el sector izquierdo de su cuerpo dejándola “totalmente golpeada”. “Por favor, andate, no me pegues más”, le imploró. Sin embargo, Tibessio estaba, según la transcripción, “agresivo y dispuesto a todo”.
M.V logra librarse por un momento y corre al cuarto de su hija para llamar al 911. “Diego subió para continuar con la golpiza”, dice la transcripción. “Trató también de golpear a su hija” para que no llamara a la Policía. M.V se trenza con Tibessio para que no la ataque. Su hijo de 25 años llega también. Se encuentra con la puerta del cuarto cerrada por la fuerza. Oía a su madre llorar a gritos. Rompió un vidrio y pudo ingresar. Allí, confrontó a su padre y logró echarlo. Antes de irse, Tibessio tomó el dinero, que se llevó en una mochila.
Mientras arrancaba el vehículo, M.V. pudo finalmente llamar al 911 para denunciar el brutal ataque que había sufrido y así fue que, en el camino Bancalari, la Policía de la Provincia logró detenerlo. Móviles policiales también asistieron a la mujer con una ambulancia que atendió sus heridas. Al declarar, pidió expresamente instar la acción penal contra su marido. Afirmó que teme por su integridad física y que su esposo tiene “varias conexiones con delincuentes”.
“Después de este suceso él mismo es capaz de mandarla a asesinar”, temió la víctima. Luego, pidió una medida cautelar para ella y para sus hijos.