
Cinco personas murieron en los últimos cuatro años en siniestros que involucraron a alguna embarcación deportiva pequeña en el Tigre, un número considerado bajo por la Prefectura Naval Argentina (PNA) en relación con el tráco en los ríos y arroyos de la zona.
La cantidad de accidentes durante la navegación "podría ser más elevada si tenemos en cuenta que el río Tigre -donde una mujer murió tras chocar el kayak en el que navegaba con una lancha colectivo el 15 de febrero-, se convierte en una auténtica Avenida 9 de Julio en hora pico", señalaron voceros de la PNA.
Las fuentes señalaron que es la primera vez que una persona muere por un accidente entre embarcaciones de este tipo en el río Tigre, y el cuarto accidente con víctimas fatales de los últimos cuatro años en los 1200 kilómetros de vías navegables del delta.
"Hay una regla básica de la navegación: la embarcación más pequeña debe esperar a la más grande ya que esta última no tiene capacidad de maniobra para moverse con rapidez", señalaron las fuentes.
El problema del río Tigre radica en la cantidad de embarcaciones que los fines de semana salen por ese curso de agua para internarse en el Delta, sus ríos y sus arroyos.