
El animal salió de una de las lagunas del barrio para desovar y fue puesta bajo custodia por el personal.
Un insólito hecho se dio en el barrio privado de Nordelta, del partido de Tigre, cuando una tortuga quedó bajo custodia al salir de una de las lagunas para desovar. Un vecino avisó a las autoridades del barrio y el equipo de Medio Ambiente del lugar la puso bajo protección.
Con el protocolo en acción, la tortuga pudo volver al agua sin correr riesgo ante posibles depredadores. Los huevos fueron depositados por el animal cerca del acceso sur del complejo. Acto que solo realizan si encuentran las condiciones idóneas para que sus crías puedan desarrollarse. En caso de no encontrar un lugar apto para realizar el desove, muchas hembras no lo hacen y pueden terminar muriendo por la afección a la salud que significaría.
En caso de que el huevo depositado estuviera fecundado, las crías suelen tardar entre ocho y once semanas hasta romper el cascarón. Un dato particular sobre este proceso, es que se dice que el sexo se definirá en base a la temperatura a la que está expuesto. Esto significa que con temperaturas bajas terminará siendo macho, mientras que si se expone a térmicas más cálidas será hembra, siempre y cuando no supere los 38,8°.
En la provincia de Buenos Aires existen tan solo tres especies de tortugas de agua dulce. Las mismas son la tortuga "campanita" (Phrynops hilarii), la tortuga "cuello de víbora" (Hydromedusa tectifera) y la tortuga "pintada" (Trachemys dorbigni). La que fue puesta bajo custodia en este caso, es de las conocidas como "campanita" y puede medir hasta 40 centímetros. La misma suele vivir en aguas calmas, también se la conoce como "de laguna" y se la puede observar en áreas mucho más urbanizadas como los parques de la Ciudad de Buenos Aires.