
Un verdadero espectáculo para los amantes de los autos clásicos le puso color y ribetes históricos a un fin de semana otoñal con mucho sol y temperatura agradable. Unos 70 automóviles de más de 100 años y con conductores vestidos con trajes antiguos, participaron del Gran Premio Recoleta – Tigre.
La carrera fue organizada por el Club de Automóviles Clásicos de la República Argentina, desde el barrio porteño hasta el municipio ubicado en el norte del Gran Buenos Aires.
Este domingo la carrera partió desde la avenida Quintana entre Ayacucho y el histórico bar La Biela, donde los participantes desayunaron antes de la largada, que fue saludada con pañuelos por el público que paseaba por la Recoleta.
Jorge Reta, de esa entidad, le contó a Clarín contó que el Gran Premio se corrió por primera vez en 1906. Fue la primera carrera que se hizo a ruta abierta en América Latina. «Nosotros lo que hacemos es un recuerdo de esa carrera. Y todos los autos que participaron este año, unos 72, tenían que ser de 1919 para atrás. El auto que larga primero fue manejado por Jorge Alejandro Newbery».
También participaron los únicos dos autos a vapor que hay en el mundo. Jorge narra que los autos fueron comprados a principio de siglo XX. «Este hecho refleja lo que la Argentina supo ser hasta 1930».



