
Matías Fulco, de 28 años, fue víctima de una campaña de difamación en redes sociales. Cuentas truchas lo culpaban de torturar animales y un grupo de vecinos intentó lincharlo, apedreando su casa en la localidad de General Pacheco. Su madre salió a relatar en los medios el calvario que atravesaron y pide justicia por su hijo.
En los últimos días trascendió el caso de Matías Fulco, un joven de 28 años con trastorno del espectro autista, diagnosticado con síndrome de Asperger, que fue víctima de una campaña de difamación digital que casi le cuesta la vida.
La localidad bonaerense de General Pacheco vivió días atrás escenas de violencia que fueron transmitidas por televisión a todo el país cuando un grupo de vecinos se congregaron frente a la casa de Matías acusándolo de haber cometido actos de tortura animal.
Grupos de activistas y vecinos horrorizados por lo que habían visto en redes sociales decidieron hacer justicia por mano propia ante la inacción policial, arrojaron piedras, amenazaron con ingresar a la vivida y hasta intentaron prenderla fuego.
Dentro de su casa, Matías estaba aterrorizado. No entendía por qué de repente se había convertido en blanco de una turba. Él no era victimario de animales, sino víctima de un perverso caso de suplantación de identidad digital,
"Se quería matar. Compartió una foto con un cuchillo en la garganta diciendo que ya habían logrado lo que querían y mandó mensajes despidiéndose", contó su madre, Natalia, enfermera de un hospital público en Tigre. "Lo agarramos justo a tiempo", relató en declaraciones radiales todavía con la voz quebrada recordando lo sucedido.