
Un fiscal de juicio pidió ayer que se condene a prisión perpetua a un hombre acusado de haber asesinado a su pareja, una mujer de 56 años cuyo cuerpo apareció descuartizado en distintos puntos del partido bonaerense de Tigre en 2017. Además, en su alegato, el fiscal Marcelo Fuenzalida retiró la acusación hacia la otra imputada, Gilda Cañete (48), y pidió que sea absuelta y recupere la libertad de inmediato.
Durante la audiencia llevada a cabo en Ituzaingó 340, sede de los Tribunales de San Isidro, el fiscal solicitó que se condene a Oscar Alberto Iñigo (51), quien está imputado del delito de "homicidio agravado", en perjuicio de quien era su pareja, María Adela Duarte (56). En tanto, la defensa oficial de Iñigo pidió su absolución. La lectura del veredicto se llevará a cabo el próximo 26 de abril, a partir de las 14. La investigación del hecho ventilado en el debate comenzó el viernes 14 de abril de 2017 cuando esa madrugada Noemí Gutiérrez (30), hija de la víctima, se presentó en la comisaría 2da. de Tigre y denunció que no sabía nada de su madre desde el domingo 9.
La mujer le contó a los investigadores que unos días antes de efectuar la denuncia por la búsqueda de paradero, concurrió a las dos viviendas que tenía su madre porque cuando llamaba a su teléfono celular daba apagado y no tenía cuentas en redes sociales como para poder ubicarla.
Siempre en base a la denunciante, cuando llegó hasta el inmueble situado en Francesita 1147, en la localidad de General Pacheco, también en Tigre, un vecino se acercó y le dijo que unos días antes la había visto a su madre con su actual pareja, el herrero Iñigo, pero que en ese momento se hallaba él solo.
A partir de los datos aportados por la denunciante se inició una causa por "averiguación de paradero" en la comisaría de General Pacheco, con la intervención del personal de la (Sub DDI) Tigre. La pesquisa de los detectives se orientó rápidamente a un posible crimen ya que establecieron que aquel domingo 9 de abril los testigos escucharon discusiones en la vivienda de la calle Francesita entre Iñigo, Duarte y una expareja del herrero, identificada como Gilda Cañete, de nacionalidad paraguaya.
La principal hipótesis apuntó a que Duarte fue asesinada en el marco de una pelea con esas dos personas y que tras el crimen el cuerpo de la víctima fue descuartizado. Al seguir esa pista, los investigadores analizaron imágenes de unas cámaras de seguridad de un barrio privado que captaron el momento en que Iñigo llevaba un carrito por la calle Echeverría y pasaje San Cayetano, a unas dos cuadras de la casa de Francesita al 110.
Los voceros señalaron que los efectivos se trasladaron hasta un terreno ubicado en esas calles y hallaron un torso humano con los pechos arrancados dentro de un tacho de plástico que, se cree, pertenecía a Duarte.
Además, un remisero contó que el lunes 10 de abril trasladó al sospechoso hasta la vecina localidad de Benavídez, donde el herrero descendió del rodado con un bolso en la calle Freire y el arroyo Claro, donde personal de bomberos encontró la cabeza y uno de los miembros inferiores de un cuerpo femenino.



