Un herrero fue condenado ayer a prisión perpetua por haber asesinado a su pareja, una mujer de 56 años, cuyo cuerpo apareció descuartizado en distintos puntos delpartido bonaerense de Tigre en 2017, informaron fuentes judiciales.
El Tribunal Oral Criminal (TOC) 3 de San Isidro consideró al imputado Oscar Alberto Iñigo (51) autor del “homicidio agravado por el vínculo” de María Adela Duarte (56), tal como el 12 de este mes había solicitado en su alegato el fiscal Marcelo Fuenzalida, quien instruyó la causa y también llevó adelante la acusación en eldebate.
El herrero deberá pasar al menos 35 años en la cárcel antes de poder pedir la libertad condicional. Al juicio había llegado imputada como cómplice una ex pareja de Iñigo, Gilda Cañete, de nacionalidad paraguaya, aunque durante los alegatos el fiscal Fuenzalida desistió de acusarla por falta de pruebas, por lo que fue absuelta y recuperó ese mismo día lalibertad.
Durante el juicio, Iñigo pidió declarar y allí negó su participación en el crimen y trató de complicar a su ex pareja Cañete. Pero fuentes judiciales indicaron que las pruebas en contra del herrero fueron contundentes, entre éstas, el análisis de las antenas de telefonía celular que siempre lo posicionaron en los sitios donde aparecieron las partes descuartizadas del cadáver.
Incluso se probó que el imputado realizó llamadas y le mandó mensajes a la víctima para despistar. Le preguntaba a Duarte dónde estaba cuando ya la había asesinado.
El hecho comenzó a investigarse el 14 de abril de 2017 cuando Noemí Gutiérrez (30), hija de la víctima, se presentó en la comisaría 2da. de Tigre y denunció que no sabía nada de su madre desde el domingo 9 de ese mes. La mujer le contó a los investigadores que unos días antes de efectuar la denuncia por la búsqueda de paradero, concurrió a las dos viviendas que tenía su madre porque cuando llamaba a su teléfono celular daba apagado y no tenía cuentas en redes sociales como para poder ubicarla.