La pobreza en la Argentina subió cinco puntos hasta 33,6% hacia el tercer trimestre de este año, por lo que ya afecta a 13,6 millones de personas, según un informe de la Universidad Católica Argentina (UCA). El aumento en el índice se explicó por la escalada inflacionaria tras la devaluación del peso y la caída del salario real a lo largo de 2018.
El informe del Observatorio de la Deuda Social, elaborado por esa universidad mostró también un leve avance en la cantidad de personas que cayeron bajo la línea de la indigencia, de cuatro décimas, por lo que terminó en 6,1%. Hay, entonces, 2,47 millones de indigentes en el país.
De acuerdo al estudio, "la incidencia de la pobreza en el tercer trimestre de 2018 alcanza niveles superiores a la registrada en el año 2016, cuando significativas devaluaciones provocaron un alza de la inflación y una caída del poder adquisitivo".
El estudio puntualizó que entre el tercer trimestre de 2017 e igual período de 2018 "la economía argentina pasó de un ciclo de crecimiento a una fuerte recesión, a la vez que la devaluación monetaria durante el año en curso se traspasó a los precios y condujo a una elevada inflación".
"El nuevo escenario ha tenido efecto sobre los ingresos reales de los que disponen los hogares por un deterioro del poder adquisitivo de los salarios, de los haberes jubilatorios y de las prestaciones sociales", indica.
El Observatorio de la Deuda Social considera que "el contexto macroeconómico se ha revelado desfavorable para la creación de empleo, con consecuencias sobre las posibilidades de volcar más trabajadores al mercado laboral por parte de los hogares".
La UCA relevó que la franja etaria entre los 18 y 29 años es la que más sufre el impacto de la suba de la pobreza. "En el tercer trimestre de 2018, alrededor de la mitad de los niños/as y adolescentes vivían en hogares con ingresos por debajo de la línea de pobreza, alcanzando el nivel más alto de toda la serie considerada".
En ese sentido, la indigencia también tiene índices más altos en ese mismo sector de la población. "La indigencia afecta con mayor intensidad a niños, adolescentes y jóvenes de 18 a 29 años, y en menor medida a la población de 60 años y más. De acuerdo con esta estimación, durante el tercer trimestre de 2018 8,1% de los niños/as y adolescentes vivían en hogares con ingresos por debajo de la línea de indigencia".