"Me apretaron para que involucre al peronismo y a Cristina Kirchner", dijo Lázaro Báez al declarar por primera vez en el juicio por La Ruta del Dinero K, en el que es investigado por el lavado de más de U$S60 millones. El detenido empresario se defendió de las acusaciones, negó que sea testaferro de los Kirchner y dijo que es "una víctima de una campaña atroz por parte de los distintos poderes reales de nuestro país", al exponer en el proceso en los tribunales federales de Retiro.


El Tribunal Oral Federal 4 realiza la etapa final del juidio con la última oportunidad para hablar de los acusados. Luego empezará la etapa de alegatos, después de que en la última audiencia se escuchara al último testigo por videoconferencia desde Suiza.
Báez se definió como "una víctima de una campaña atroz, que incluyó la detención de políticos demonizados para quedarse con todo" y consideró que "inventaron causas sobre causas". Aseguró que fue "víctima de los servicios (de Inteligencia) para acusar a Cristina Kirchner", e indicó que además lo "apretaron" para que involucre al peronismo en la causa.
Vestido con remera roja, se quejó que "todos los días inventaron causas, todos los poderes colaboraron amedrentados por el Poder Ejecutivo en la supuesta lucha contra la corrupción". Dijo que no es "tan engreído para creer que toda esa campaña" fue contra él e indicó que fue "usado para atacar un modelo de país iniciado por Néstor Kirchner".
El dueño de la empresa "Austral Construcciones" es juzgado junto a sus cuatro hijos, Martín -también detenido-, Leandro, Luciana y Melina, todos procesados por "lavado de activos". Según la acusación el grupo empresario cometió maniobras para sacar del país sin declarar los fondos generados con la obra pública en Santa Cruz.
En la última audiencia un exresponsable para América Latina del banco suizo "Safra Sarasin" declaró que abrió cuentas por millones de dólares a nombre de sociedades vinculadas a Báez y sus hijos como beneficiarios, desde junio de 2012. Una de esas cuentas se abrió para depositar 25 millones de dólares.
En el proceso se juzgan tres hechos de lavado de dinero que en total suman U$S 60 millones. El primero consiste en los U$S5.100.000 con los que fueron filmados Martín Báez, Pérez Gadín y otros acusados en la financiera SGI, conocida como "La Rosadita". La filmación, difundida por Telenoche, es una de las pruebas que existen de que desde la financiera se contaban millones de euros, dólares y pesos que iban y venían en bolsos y valijas que transportaba Fariña.
El segundo involucra a U$S32.800.000 que salieron del país y que volvieron en títulos de la deuda pública a la empresa "Austral Construcciones". El tercero es la adquisición de propiedades y autos que pudieron haberse comprado con el dinero que se blanqueó, y que pudo haber formado parte de los fondos de obra pública con los que se benefició Austral.
Además del detenido empresario K en el juicio también están acusados el financista arrepentido Leonardo Fariña, Fabián Rossi y los detenidos Jorge Chueco (ex abogado de Báez) y su excontador Daniel Pérez Gadín. Una vez finalizadas las indagatorias comenzará la etapa de alegatos finales. Se prevé veredicto para marzo o abril de 2020.