La mujer abusada sexualmente en una playa de la localidad santacruceña de Puerto Deseado el jueves pasado identificó este lunes a la tarde al adolescente de 16 años demorado en el marco de la causa como uno de los dos jóvenes que la atacaron y que asesinaron a su hijo de 4 años, según informaron fuentes de la investigación.
La medida fue realizada en la sede judicial de Puerto Deseado y se aguarda para las próximas horas que el juez de la causa, Ordemar Villa, ordene el traslado del adolescente a un Centro de Detención Juvenil en la ciudad de Río Gallegos, donde permanecerá alojado como imputado en la investigación.
El menor fue arrestado la semana pasada en Caleta Olivia y fue implicado en el hecho junto a Oscar Omar Alvarado, el hombre de 33 años oriundo de Puerto Deseado que confesó el crimen y que tiene fuertes antecedentes. Por el momento, se desconoce su participación exacta en el crimen: todavía no fue formalmente imputado. El ministro de Seguridad provincial Lisandro de la Torre aseguró a Télam que el caso “está resuelto a nivel policial” y que la víctima se encuentra “en buen estado”.
Esta mañana, un rastrillaje de la Policía de Santa Cruz en la zona del ataque reveló un importante hallazgo: el celular de M.M, robado y luego descartado por sus agresores. El menor fue quien señaló donde estaba el teléfono, al testificar ante la Justicia en presencia de su defensor.
En su declaración -que no tuvo el tenor de una indagatoria- señaló también el lugar donde habría descartado un buzo que él tenía puesto al momento del ataque a la mujer y su pequeño hijo, que no fue encontrado en el rastrillaje de hoy.
En su relato, el joven se habría deslindado del abuso y el asesinato con el argumento de que si bien estuvo en el lugar no participó del brutal ataque. Sin embargo, señalan, de comprobarse su presencia en la agresión -por lo menos, cómo indicó la víctima, sosteniendo al menor mientras ella era abusada- eso ya lo convertiría en un partícipe necesario del crimen, según indicaron fuentes de la investigación a Infobae.
Alvarado fue también identificado por su víctima en una rueda de reconocimiento la semana pasada. De 33 años, oriundo de Puerto Deseado, en pareja con una mujer de su misma edad y padre de una hija de acuerdo a registros previsionales, fue acusado de intentar matar a su propio sobrino. Por el ataque a M.M está acusado en principio de los delitos de “rapto, abuso sexual con acceso carnal, tentativa de femicidio (en el caso de la mujer) y homicidio (en el caso del niño de 4 años)”. Fue trasladado a una comisaría de la ciudad de Caleta Olivia para evitar una posible reacción de los vecinos de la zona y podría ser indagado por el juez Villa en los próximos días.
Rosa, hermana de Alvarado, madre del nene que agredió, aseguró a una radio local: “Quiero que pague por lo que hizo”.


Cómo fue el ataque
Los crímenes fueron cometidos el jueves, cuando María llevó a Santino a pasear por la playa. Ella vivía con él en Salta, pero estaba en Santa Cruz para visitar a otro hijo. Ambos fueron sorprendidos por dos hombres que los amenazaron, los obligaron a caminar hasta una cueva y a ella la violaron. Según lo que relató, en medio del ataque sexual y mientras uno de los agresores amenazaba al nene con un cuchillo, se desvaneció.
Los atacantes creyeron que estaba muerta y se llevaron a su hijo. Lo mataron a golpes y dejaron su cuerpo abandonado a pocos metros del lugar. Había un hombre detenido acusado en principio de los delitos de rapto, abuso sexual con acceso carnal, tentativa de femicidio y homicidio. Si bien trascendió que el acusado sufre esquizofrenia, el juez de la causa aclaró que su enfermedad "no lo convierte en inimputable". También había un adolescente demorado, que hoy fue reconocido por la víctima.