El juez Carlos Narvarte, a cargo de la causa por la desaparición de Fabián Gutiérrez, aseguró en la madrugada de este sábado que están "abocados a la búsqueda del cuerpo" del exsecretario de Cristina Kirchner.
El magistrado confirmó que manejan dos hipótesis: homicidio o posible secuestro. "Estuvimos en la casa con la fiscal Natalia Mercado. La impresión que me dio es que hubo violencia en ese lugar: hay sangre, hay rastros y eso indica que seguramente hay un hecho ilícito, que se demuestra a través de las pruebas", señaló en diálogo con FM Dimensión.
"Pero el cuerpo no está allí. Hay que comenzar una búsqueda lo más rápido posible, porque este tiempo que pasa, influye ", agregó.
Narvarte precisó que todavía no se conocen los motivos del posible crimen, y que se acercarán a eso "a través de las pruebas y la evidencia que seguramente estará recogiendo el personal de criminalística".
En ese sentido, aseguró que la sangre hallada en la camioneta y también en la casa de Gutiérrez es humana. "Hay que cotejar si pertenecen a la persona que estamos buscando. Si pertenece efectivamente a él, estamos hablando de un hecho de violencia adentro de su casa", especificó. Además, detalló que pidió colaboración a Prefectura, a Gendarmería y a la Policía Federal.
En cuanto a las hipótesis que manejan en torno a la investigación, se centran en un homicidio o secuestro. Debido a las marcas encontradas en la camioneta, estimó que también es posible que allí hayan sacado el cuerpo de la casa.
Narvarte dijo además que se comenzará a trabajar con la información que está en el celular de Gutiérrez, que fue encontrado debajo de una piedra. "Estaba como si alguien lo hubiera arrojado para deshacerse de una prueba", consideró el juez. "Estamos abocados a la búsqueda del cuerpo porque sino no podemos construir una hipótesis certera", insistió.


Quién es Fabián Gutiérrez, el exsecretario de Cristina Kirchner que se arrepintió y habló de bolsos y bóvedas

La carrera y fortuna de Fabián Gutiérrez estuvo ligada a la de Néstor y Cristina Kirchner desde la gobernación de Santa Cruz hasta la Casa Rosada, donde se desempeñó como secretario de Presidencia entre mayo de 2003 y mayo de 2005 y luego como secretario adjunto entre diciembre de 2007 y enero de 2010, cuando renunció tras una denuncia por "enriquecimiento ilícito".
Gutiérrez, que declaró como arrepentido en la "causa de los Cuadernos", contó que conoció a los Kirchner a través de su abuela, que era un cuadro dentro del Partido Justicialista.
A los 21 años, ingresó a trabajar como cadete a la Caja de Servicios Sociales, la obra social provincial. Luego estuvo en la Gobernación y en la casa de Santa Cruz en Buenos Aires, hasta acompañar al matrimonio presidencial en la Casa Rosada.

Más de 36 inmuebles y otros tantos autos
Con los años en las altas esferas del poder y el circulo íntimo K, Gutiérrez se hizo millonario y crecieron las sospechas sobre su patrimonio, que incluye unas 36 propiedades concentradas en El Calafate, Río Gallegos y Ushuaia; empresas en varios rubros como gastronomía, turismo, construcción y hasta fiestas infantiles; unos 35 autos -entre ellos varios de lujo como Porsche, Merecedes Benz y Audi-, y al menos tres embarcaciones.
La investigación sobre su fortuna comenzó en 2017 en el juzgado de Marcelo Martínez de Giorgi, por una denuncia de la Unidad de Información Financiera (UIF). Fue luego anexada a la "causa de los cuadernos de las coimas", en la que Gutiérrez está procesado por el delito de lavado de dinero y fue enviado a juicio oral.
En sus declaraciones como arrepentido, Gutiérrez vinculó a la expresidenta Cristina Kirchner con el esquema de recaudación ilegal del que provendría buena parte de su fortuna: los bolsos que recogían Roberto Baratta junto al chofer Oscar Centeno.
Ante el fiscal Carlos Stornelli, Gutiérrez explicó que los secretarios privados de los Kirchner, en particular Daniel Muñoz, se encargaban de llevar adelante un operativo especial para trasladar valijas con dinero durante los vuelos de Presidencia al sur.
Según su versión, los bolsos eran guardados en espacios inaccesibles, a los que solo podía ingresar el expresidente.
El juez Bonadio creía que la fortuna de Gutiérrez estaba vinculada al esquema de los cuadernos. "Sus únicas actividades comerciales denunciadas de forma privada, no obtuvieron ganancias o no fueron significativas, como para justificar su exponencial crecimiento patrimonial, el cual, casualmente coincide con el período de actividad de la asociación ilícita descripta y resulta un elemento sumamente objetivo respecto al obrar delictivo", indicó el magistrado.