Federico Orihuela viajaba por la ruta provincial 510 en San Juan. Los oficiales intentaron detenerlo, pero el conductor del camión se negó. Le dispararon 16 veces. Cinco tiros impactaron en el cuerpo de la víctima, que chocó contra otro vehículo y murió. Hay un policía detenido y dos demorados.
El viernes por la noche, un camionero fue asesinado a balazos después de una persecución policial que duró 20 kilómetros. La policía le disparó hasta que el conductor chocó con otro vehículo y murió por las heridas. El hecho se investiga como un caso de “gatillo fácil”.
La víctima fue identificada como Federico Gastón Orihuela, un hombre de 37 años oriundo de La Rioja. Orihuela circulaba por la ruta provincial 510, cerca de la localidad de San Agustín del Valle Fértil, provincia de San Juan, en un Mercedes Benz OH 1518.
El hecho trascendió el sábado y según informaron fuentes policiales a Télam, todo comenzó cuando el personal de la Comisaría 12 intentó dirigir a Orihuela hacia la estación policial. El camionero se negó, por lo que la situación derivó en una huida que continuó en una persecución.
En su intento de evadir el control, recibió un total de 16 disparos. Al menos cinco de esos proyectiles impactaron contra él. Finalmente, el hombre chocó contra otro vehículo y murió minutos después.
“Hubo un inicio de una contravención, hay una orden de la autoridad policial de alto y detención, es lo que genera la fuga y la persecución”, explicó en una conferencia de prensa el fiscal coordinador, Iván Grassi, junto al fiscal de Delitos Especiales, Francisco Pizarro, y al jefe de la Policía de San Juan, comisario general Eduardo Lirola.
La persecución se llevó a cabo por tres policías a bordo de un patrullero, entre ellos Ricardo Rodríguez, quien ocupaba el asiento del acompañante y efectuó, a modo de advertencia, un disparo con un arma larga AT.
Ante el caso omiso de Orihuela, Rodríguez efectuó más disparos con su arma reglamentaria al lateral y al frente del camión, hasta vaciar el cargador. Luego, se sumaron otros móviles.
“El cuerpo termina despedido en la banquina y el camión atravesando la ruta hasta impactar a un vehículo que venía en sentido contrario”, dijo el fiscal. El choque se produjo contra un Volkswagen Gol blanco en el que había cuatro ocupantes a bordo. Ninguno de ellos sufrió lesiones.
Desde la fiscalía se dispuso la detención de Rodríguez, que es el único señalado como responsable por haber efectuado todos los disparos. El oficial se desempeñaba en la Policía de San Juan desde 2017. Por su parte, los otros dos agentes que participaron de la persecución fueron demorados.
Rodríguez sufrió una fractura de muñeca y quedó internado bajo custodia en un hospital sanjuanino. Los investigadores secuestraron un arma antitumulto, tres pistolas reglamentarias, el camión, un celular, el patrullero, 20.000 pesos y pertenencias de Orihuela.
“No hubo tiroteo. Hacía muchos años que no teníamos un hecho de esta naturaleza. Esto es un hecho grave que enluta a la institución policial”, sentenció el comisario Eduardo Lirola, jefe de la fuerza sanjuanina.
Respecto a Rodríguez, señaló: “Está en marcha una investigación para establecer si tenía algún signo de violencia y no se determinó eso. No sé qué ha producido en él este hecho de usar el arma contra alguien, no había peligro de la vida de él ni de terceros”.
Quién era Federico Orihuela, el camionero que fue acribillado en un control policial
Federico Orihuela, de 37 años, vivía en la localidad de Chepes, provincia de La Rioja. El jefe de la Policía de San Juan indicó que el conductor era un hombre casado, con hijos, que “no ha tenido ningún tipo de problema con la familia”.
Se encontraba en Valle Fértil debido a que había ido a pasar unos días con amigos, “pero al momento del hecho estaba solo”, acorde a lo que informó el fiscal.
Orihuela había sido contratado en la localidad sanjuanina de Caucete para realizar transporte y venta de melones.
Su pareja, Fiamma Ruartez, lo despidió en su cuenta personal de Facebook: “Vamos a hacer justicia, amor mío, te lo prometo”.



