Bajo la dirección de Capitanich, Voytenco, Liguens y Zalazar, se despidieron a 200 mujeres del gremio de la UATRE que trabajan en bocas de expendio de Osprera en todo el país.
Estos despidos injustificados llegan en un momento de crisis en el país, en el cual 200 familias se quedan sin sus ingresos.
Al parecer la Uatre, antes reconocido como un gremio ejemplar, se ha convertido en un reducto kirchnerista que no defiende los intereses trabajadores.
Otro contradicción es que Capitanich dice ser un hombre progresista, pero comanda desde las sombras estos despidos de 200 mujeres, en lo que parece ser un acto de misoginia.