
Un almacenero resultó gravemente herido de tres balazos luego de que un grupo de delincuentes ingresó a robar a su comercio de la localidad bonaerense de Virrey del Pino, en el partido de La Matanza, donde su esposa se enfrentó a los tiros con los ladrones y mató a uno de ellos.
El hecho ocurrió el viernes a las 19.30 en un almacén y kiosco ubicado en una casa de la calle Manzanares 2674, cuando el comerciante, identificado como Alejandro Arrejín, estaba en el local y entraron dos hombres que simularon ser clientes.
Según informaron fuentes policiales, los ladrones ingresaron con la excusa de preguntar por precios de algunas mercaderías, pero en realidad fueron a robar y le gritaron al almacenero: “Esto es un asalto, dame toda la plata”.
La esposa de Arrejín pudo escuchar lo que ocurría desde el comedor de la casa, ubicado al lado del local. Y antes de que pudiera reaccionar, fue sorprendida por uno de los ladrones, que le pidió la entrega de su teléfono celular.
Según el testimonio que la mujer dio después a la Justicia, en un descuido del ladrón, ella fue hasta su habitación y tomó un arma de la mesa de luz. Luego, volvió otra vez hasta el comedor y desde allí abrió una ventana y amenazó a los asaltantes.
Al ver la actitud de la mujer, uno de los delincuentes le apuntó con su arma y ella efectuó tres disparos al aire para asustarlos y que se fueran de su local. Esto provocó que uno de los ladrones huyera de la casa, mientras que el otro mantenía a su marido agarrado del hombro.
Entonces, la mujer fue hacia el mostrador del comercio y le pidió al asaltante que tenía a su marido que lo soltara, pero éste no hizo caso y le gritó: “Te voy a matar a vos y a tus hijos”.
Como el ladrón le seguía apuntando con el arma, la mujer le disparó dos veces y se produjo un tiroteo en el que el delincuente recibió un balazo en el pecho que le provocó la muerte.
Por su parte, el comerciante recibió tres tiros, uno en la rodilla derecha, otro en el glúteo del mismo lado y el tercero en la espalda, con orificio de entrada y salida.
Arrejín fue llevado por unos vecinos al Hospital Simplemente Evita, ubicado a la altura del kilómetro 32 de la ruta 3, en la vecina localidad de González Catán, donde permanecía alojado en la sala de terapia intensiva, luego de que los médicos le realizaron dos operaciones a raíz de las heridas sufridas, las cuales fueron exitosas.