
La mujer echó a su pareja después de enterarse de que había violado a su hija de 15 años en varias ocasiones. Pero la separación duró solo tres meses. Entonces lo perdonó, el hombre volvió a vivir bajo el mismo techo con ellas en una casa de Florencio Varela, y otra vez también abusó de la adolescente.
Cuando los ataques sexuales se reanudaron la escuela cumplió un rol determinante para rescatar a la víctima. Fueron los directivos los que se comunicaron con la madre de la chica para advertirle sobre la situación y el caso terminó en la Justicia.
La madre de la víctima radicó la denuncia en la Comisaría de la Mujer y Familia contra su pareja y las pericias médicas confirmaron las lesiones compatibles con violaciones reiteradas. Así, se ordenó un allanamiento en una casa ubicada en Santa Sofía al 600, donde se detuvo al acusado.
La causa quedó a cargo del fiscal Alejandro Ruggeri, de la Unidad Funcional N° 8 de Florencio Varela y el Juzgado de Garantías N° 8, ambos pertenecientes a los tribunales de Quilmes.