
Dos menores de edad, estaban jugando en un descampado de Tristán Suárez cuando alertaron que un niño estaba siendo abusado sexualmente por su padrastro. En ese momento, le avisaron al dueño del terreno, llamaron a la policía y con palos fueron a buscar al agresor.
El padrastro los vio y quiso escaparse pero los chicos lograron detenerlo. El agresor portaba un cuchillo. Lo llevaron hasta la entrada del campo y allí lo retuvieron hasta que fue detenido. Mientras que su hijastro fue derivado al Hospital de Ezeiza por las lesiones que sufrió por la violación.
El detenido fue identificado como Esteban Facundo Rojas, de 32 años, y se encuentra detenido en la comisaría 2° de Ezeiza acusado de violar a su hijastro de ocho años.
En principio fue trasladado junto a su madre María Nazarena Arias a la Comisaría de la Familia y la Mujer local y posteriormente al Hospital, por las lesiones que sufrió por el ataque. La causa quedó a cargo de la UFI 3 de Ezeiza, caratulada como abuso sexual.
Celeste, que es la mamá de uno de los chicos que rescataron al menor, dijo en una entrevista a Crónica que siente “orgullo” por cómo actuó su hijo junto a su amigo, pero también expresó su pena por el abuso sexual del que fue víctima el nene de ocho años. “Lo felicité porque él arriesgó su vida para defender a otro, siendo muy pequeñito”, agregó la madre.
Además, contó que Marcos cuando tenía cinco años amedrentó a su papá mientras la agredía salvajemente. “Mientras yo estaba inconsciente por los golpes, él tomó un secador y lo espantó. Después corrió y llamó a la policía”, dijo.
Luego del hecho, en declaraciones Marcos dijo: “En ese momento yo no sentí miedo, lo que sentí fue ganas de pegarle al tipo ese”.
Por su parte, Uriel señaló: “Me sentí mal al ver lo que estaba haciendo ese hombre, por eso lo retuvimos hasta que vino la Policía. Agarramos unos palos y lo hicimos quedar ahí hasta que llegó la ayuda”.



