
La escena era espantosa. Lidia Beatriz Solís (81) estaba sentada, ensangrentada y herida de varias puñaladas. Al lado estaba su hermana, María Berta Solís (89), con un cuchillo en la mano. El que descubrió todo fue el sobrino de las dos mujeres, que acababa de entrar a la casa.
El crimen de Lidia ocurrió este martes alrededor de las 12.40 en una casa ubicada en Leandro N. Alem al 500, en Florencio Varela, al sur del Conurbano bonaerense. Por el asesinato, la Policía detuvo a su hermana María Berta.
Según informaron fuentes policiales a Télam, cuando el sobrino de las mujeres entró a la cocina de la casa, vio que María Berta tenía una de sus manos ensangrentadas y, en la otra, un cuchillo.
Al lado de ella estaba sentada en una silla Lidia con varias puñaladas en todo el cuerpo. El sobrino llamó al 911 y cuando la ambulancia llegó al lugar, los médicos constataron que la mujer ya no tenía signos vitales.
Igualmente, otra ambulancia debió trasladar a un hospital a María Berta, ya que presentaba cortes en sus manos. La mujer recibió el alta a los pocos minutos y fue trasladada a una comisaría de la zona donde quedó detenida acusada del crimen de su hermana menor.
El caso causó conmoción en la cuadra y los investigadores de la comisaría 1° de Florencio Varela intentaban recolectar testimonios de los vecinos que permitan reconstruir los momentos previos al hecho. Todavía no se sabe si hubo una discusión que desencadenó el ataque.
El caso quedó a cargo de la fiscal Vanesa Maiola, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 6 descentralizada de Florencio Varela, quien ordenó la detención de la mayor de las hermanas.
Familiares de la víctima contaron a los investigadores que María Berta tenía impulsos violentos y aparentes problemas psiquiátricos. La mujer había cumplido este lunes 89 años. Mientras que su hermana asesinada cumplía 82 el próximo 17 de mayo.
Con la declaración de María Berta, el testimonio de testigos y pericias psicológicas y psiquiátricas, los investigadores intentarán determinar si la mujer sufre algún trastorno de salud mental. En ese caso, podría ser internada en una clínica psiquiátrica. En caso contrario, por su edad, podría quedar detenida con prisión domiciliaria.



