Máximo Thomsen es el principal acusado de ser el responsable de propinarle el golpe fatal a Fernando Báez Sosa en la causa que investiga el crimen de Villa Gesell. El rugbier ya ha sido identificado por varios de los testigos en la ronda de reconocimiento y señalado como el autor de la patada mortal.
El imputado practicaba rugby en el club Arsenal de Zárate pero hace dos años que decidió integrar el plantel de Club Atlético de San Isidro (CASI). Recientemente se conocieron algunos testimonios de sus excompañeros de equipo oriundo de la Ciudad de Buenos Aires.
Según se pudo conocer, llegó a la institución en 2007, cuando formó parte del equipo juvenil de menores de 19 años. En 2018, formó parte de una gira a Europa en la que visitó países como Irlanda, Gales e Inglaterra.
Algunos compañeros de su equipo de la camada 1999 pudieron reconocer que Thomsen “nunca se terminó de integrar al grupo”. Además, aseguraron que era alguien “bastante callado”, con lo cual su paso por el conjunto fue silencioso.

La decisión de Máximo Thomsen para jugar en el CASI
Si bien algunas versiones indicaba que el imputado habría sido “reclutado” por el CASI, se comprobó lo contrario. Según informó el medio, Thomsen decidió abandonar Arsenal Zárate para comenzar a jugar en un club de mayor prestigio. De esta manera, continuó viviendo en su ciudad natal y se trasladaba 73 kilómetros cuatro veces a la semana.
Tras conocerse el crimen de Fernando Báez Sosa, la Comisión Directiva del club de San Isidro tomó la decisión de suspenderlo. Esto se llevó a cabo bajo la normativa del “artículo 27” de su estatuto social.