No era la primera vez que la mujer que murió asesinada a golpes a manos de su esposo mientras estaba internada sufría un hecho de violencia de género. Aunque nunca había hecho una denuncia, la víctima, de 64 años, le había contado a los familiares de la paciente con la que compartía habitación que había sufrido ataques de parte de su esposo.
El asesinato se produjo el lunes por la tarde en el Sanatorio San Carlos de Escobar de Maquinista Savio, donde la mujer estaba internada después de tener una recaída por el cáncer. Se llamaba Lucía Morel y estaba acompañada por su esposo Norberto Rothantl, de 64 años. En plena internación empezaron a discutir, luego forcejearon y la mujer terminó contra la pared. Sufrió un golpe, se desvaneció y murió a los pocos minutos por las lesiones que sufrió.
El fiscal Christian Fabio dijo que al momento del ataque estaban las hijas de la paciente con las que Morel compartía la habitación. Ambas inmediatamente avisaron lo que estaba pasando y los médicos asistieron a la víctima haciéndole trabajos de reanimación, pero la mujer murió por las lesiones. Su esposo quedó detenido y el fiscal adelantó que pedirá que siga preso por femicidio.
El viernes pasado la mujer les había contado a las familiares de la otra paciente que había sido víctima de violencia de género, aunque nunca había hecho la denuncia. El fiscal dispuso pericias psiquiátricas para el acusado y le tomará declaración por el delito de "homicidio agravado", que prevé la pena de prisión perpetua. "La hipótesis es acusarlo por femicidio", afirmó.
El fiscal dijo que tras el femicidio al hombre lo encontraron en el pasillo, donde iba de un lado por el otro diciendo que no tenía relación con el crimen. "Nos costó mucho entender cómo puede haber sucedido esto", dijo el investigador.