Asaltaron la casa de Valeria Mazza: cinco delincuentes ingresaron a su vivienda
El hecho se produjo cerca del mediodía, cuando un grupo de jóvenes entraron a la propiedad luego de saltar el portón de entrada
A un mes de su regreso a la Argentina, y luego de celebrar el reencuentro con sus seres queridos en su hogar, este miércoles Valeria Mazza sufrió un asalto en su casa. Según el parte policial, el hecho se produjo en horas del mediodía cuando cinco jóvenes ingresaron a la propiedad.
Fuentes policiales informaron que los individuos saltaron el portón de entrada y sustrajeron una mochila, que luego la abandonaron durante la huida. En el momento del hecho se encontraban en la vivienda la hija del matrimonio, una amiga y dos empleadas.
Personal de la Policía de la provincia de Buenos Aires actuó a partir de un llamado recibido al 911 por tentativa de robo. Fuentes del caso indicaron que los delincuentes ingresaron por el fondo de la vivienda y cuando la hija de la modelo observó la situación, empezó a gritar y los asaltantes se dieron a la fuga sustrayendo solo una mochila. Sin embargo, al huir dicho objeto quedó en la puerta de la vivienda.
El fiscal Patricio Ferrari se hizo presente en el lugar e inició las investigaciones correspondientes. Según los agentes, en las próximas horas se podría solicitar la colaboración de los vecinos para aportar imágenes de cámaras de seguridad.
A principios de octubre, la reconocida modelo y empresaria internacional, regresó recientemente a la Argentina para reencontrarse con su familia y celebrar la llegada de Bernardo, el hijo de su sobrina Catalina Antuña. El reencuentro, realizado en la residencia de Mazza, se transformó en una ocasión especial marcada por la alegría y la unión familiar, donde la modelo asumió con entusiasmo su nuevo rol de tía abuela.
Las imágenes compartidas durante la visita familiar reflejan un ambiente de cercanía y felicidad. En una de las fotografías, Mazza aparece sonriente, vestida con una camisa blanca, mientras su hermana Carolina, de cabello corto y canoso, la abraza. A su lado, Catalina sostiene a Bernardo, un bebé de pocas semanas, vestido con una camiseta blanca estampada en rojo y pantalón celeste. La madre de Mazza, Mónica Ferreira, completa la escena luciendo gafas oscuras, cabello gris corto y una camisa azul celeste con bordado floral negro.
El nacimiento de Bernardo en julio representó un hito para la familia Mazza. La modelo compartió la noticia en sus redes sociales, donde expresó su orgullo por convertirse en tía abuela y felicitó a los padres, abuelos y bisabuelos. La llegada del bebé también significó que Mónica Ferreira se convirtiera en bisabuela, un motivo de celebración para todos los integrantes del círculo familiar.
Durante la reunión, los hijos de Mazza también compartieron momentos con el recién nacido. Taina, de cabello rubio lacio y remera negra, sostuvo a su sobrino junto a su hermano Benicio, quien llevaba una camiseta negra y cabello castaño. Bernardo, vestido con un body claro y pantalón gris, se encontraba sentado entre ambos, mientras Tiziano, ubicado al frente, sonreía ampliamente. Catalina, la madre del bebé, lucía una camisa de diseño animal print y una expresión de felicidad. En otra escena, Tiziano sostenía a Bernardo en brazos, ambos intercambiaban miradas, mientras el bebé, con un suéter de punto verde agua y pantalón de mezclilla, mantenía la mano cerca del rostro.
Actualmente, Mazza reside en España, donde se desempeña como co-conductora de “Bailando con las Estrellas” en Telecinco. Su regreso a la Argentina coincidió con una pausa en su agenda profesional, lo que le permitió priorizar el encuentro familiar y participar activamente en la bienvenida al nuevo integrante.
En el plano profesional, Mazza vivió recientemente un episodio de tensión durante una emisión de “Bailando con las Estrellas”. Durante la gala, la conductora indagó sobre la relación entre Matías Roure y su compañera de baile, Sara Orriols, quienes han sido objeto de rumores sobre un posible romance. Mazza preguntó directamente a Roure: “¿Qué tan enamorado estás?”, a lo que el bailarín respondió: “Estoy tocando el cielo”. Ante la insistencia de la conductora por conocer detalles de la vida privada de la pareja, Roure replicó: “Pero yo no te puedo contar todo. Eso se llama intimidad”. Mazza respondió con firmeza: “Mira, yo te quiero decir una cosa acá, en Bailando con los Estrellas no hay intimidad”, lo que generó incomodidad en el bailarín.
La situación continuó fuera del escenario, cuando Roure comentó en la sala de ensayo: “Yo creo que esa noche, ¿sabés qué le pasó a Valeria? No le funcionaban los frenos. No supo frenar. Y hay temas en los que tenés que frenar. Tenés que tener una moral y frenar”. Orriols, entre risas, respondió: “estás muy venido arriba, eh”, mientras Roure cerró el intercambio con un irónico: “Un besito para Valeria”. En la siguiente gala, la tensión se reavivó cuando Roure, con sarcasmo, le dijo a Mazza: “Pero hoy estás como más tranqui, es verdad. No sé si meditaste hoy”. Mazza retomó la conversación y preguntó a la pareja sobre el origen del malestar, señalando la percepción general sobre la “chispa” entre ambos. Roure concluyó: “Yo te dije que hay una magia que no se puede explicar. Eso está pasando”, a lo que Mazza respondió: “Perfecto”.
La llegada de Bernardo ha renovado el espíritu de la familia, que celebra la continuidad y el crecimiento de sus lazos con cada nueva generación.

Asaltaron y maniataron a la familia de la hija de Mariano Grondona en su casa de La Horqueta
Cuatro delincuentes ingresaron al domicilio cuando la mujer estaba con su esposo, uno de sus hijos y una empleada. Son intensamente buscados.
La Horqueta es uno de los barrios más coquetos del conurbano bonaerense, por no decir “el más coqueto”. Con una gran arboleda, terrenos amplios y casonas resonantes; ahí, incluso, las calles tiene los reductores de velocidad que se usa en los countries: carteles apostados sobre el asfalto de manera intercalada entre una mano y otra. En ese oasis la inseguridad también atacó. Cuatro delincuentes maniataron y robaron a una familia en su casa: era la familia de una de las hijas del periodista Mariano Grondona (93).
La noticia del robo en la casa de Jacinta María Grondona, una artista plástica de 61 años, se conoció este miércoles, pero sucedió en la madrugada del lunes pasado.
Cuatro delincuentes irrumpieron la vivienda ubicada sobre Luis María Campos, a metros de la avenida Blanco Encalada, en el partido de San Isidro, según fuentes oficiales.
Los asaltantes ingresaron por una puerta balcón trasera cuando “el hijo del matrimonio intentaba corroborar el origen de los ruidos que escuchaba en su casa”, añadieron. Así, sorprendieron a la hija de Grondona, a su esposo —un empresario— y a la empleada doméstica.
Tras amenazar a la familia, los ladrones les exigieron dinero y objetos de valor. Una vez obtenido el botín, ataron a las víctimas antes de huir del lugar, ampliaron las fuentes del caso.
Los primeros en llegar a la escena fueron los policías de la Comisaría 9ª de San Isidro, tras un llamado que alertaba por un robo bajo la modalidad entradera. De inmediato fueron advertidos de que en la propiedad no había cámaras de seguridad.
La causa la investiga la UFI de Boulogne, a cargo de María Paula Hertrig, quien solicitó el análisis de las cámaras de seguridad privadas y municipales de esa zona para avanzar en la investigación.
De acuerdo con la información obtenida por Crónica TV, las autoridades estarían detrás de los pasos de la denominada “Banda de Los Ninjas”. El nombre del grupo habría surgido por el tipo de vestimenta llevarían a la hora de cometer los asaltos: prendas negras y anteojos oscuros.
Otro de los datos que se habrían recabado en las últimas horas se relacionaría con la cantidad de integrantes. Aunque se sospecha que habrían sido cinco los delincuentes que ingresaron a la propiedad de Grondona, se investigará si se trata de una organización compuesta por más personas.
En este sentido, se estableció que la banda aplicaría técnicas de inteligencia previas a concretar las entraderas. Aparentemente, los ladrones aprovecharían la circulación abierta por el barrio, para estudiar los movimientos en las casas que serían blanco de su interés.